Persecución de película por arsenal de armas

28 de septiembre de 2018
La luz parpadeante de color azul y rojo, ubicada en la parte trasera de una motocicleta conducida por dos policías que los interceptaron, parecía ser más incandescente con el pasar de los segundos. Adentro de la camioneta KIA (de placas JFP 149) uno de los ocupantes optó por halar la chapa para abrir la puerta y con nerviosismo, y algo de inseguridad, descendió del vehículo no sin antes empuñar la subametralladora que tenía terciada en su cuello. El desconocido no dudó en apretar el gatillo y descargar una ráfaga de por lo menos 15 disparos en dirección a los uniformados que los requerían, pues su presencia había levantado sospechas. Tal vez ninguno de los proyectiles le dio a los uniformados por el nerviosismo del presunto criminal, quien se movilizaba en ese lujoso vehículo junto con otros dos hombres a quienes segundos más tarde patrullas del CAI Galán (Puente Aranda) empezaron a perseguir en una carrera burlando a la mismísima muerte. Decenas de casquillos de las pistolas oficiales y de las armas de los bandidos quedaron regadas a lo largo de por lo menos ocho cuadras, ruta que trazó el carro de alta gama, ya que los tripulantes pretendían desaparecer del radar de las autoridades. Los uniformados nunca dieron su brazo a torcer y sudaron mares hasta poder acorralar a los hombres, quienes como roedores terminaron escabulléndose por un caño y un frondoso pastal, dejando atrás a uno de los suyos con serias heridas y todo el arsenal que escondían. Paras los peritos judiciales, estos tres hombres con seguridad pretendían perpetrar un serio golpe delictivo, pues estaban preparados para enfrentar a quien se les interpusiera en el camino. “No es tanto la plata que se fueran a llevar, creemos más bien que todo esto que ellos portaban es porque iban por algo que estaba muy bien custodiado. Una caja fuerte, un edificio de apartamentos, o incluso alguien que tenía escoltas”, afirmó de manera extraoficial alguien cercano a la investigación. La indagación va lenta, de eso es consciente la misma Policía, pero todo se debe a que es un proceso de precisión, pues el hombre que quedó herido y quien a esta hora se debate entre la vida y la muerte sería un afamado bandido que tiene antecedentes por porte y tráfico ilegal de armas, y cuenta con un proceso judicial vigente por ese señalamiento. “Él está en un centro asistencial con una herida en la cabeza y bastante grave, pero sigue custodiado por la Policía porque no se descarta que lo puedan matar por todo lo que sabe del origen de estas armas y lo que iban a hacer con ellas”, agregó el investigador. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.

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