Tres vidas bajo el retorcido metal

5 de septiembre de 2018
Este hecho estaría netamente relacionado con un exceso de velocidad, el cual provocó que el carro en el que se movilizaban estas tres personas, junto con un cuarto joven identificado como Julián Alejandro Téllez (quien conducía), perdiera el control y terminara hecho pedazos. “A la altura de la Autopista Norte con calle 150, en sentido sur-norte, se presenta un siniestro vial, el cual dejó tres víctimas fatales y una persona que fue trasladada a un centro asistencial. Hay que ser conscientes de que transitar a alta velocidad no nos deja nada bueno, como por ejemplo este lamentable accidente”, informó el capitán Mauricio Díaz, oficial de inspección de la Policía de Tránsito. Otra de las versiones de lo ocurrido la otorgó el único joven que sobrevivió, quien afirmó que un supuesto habitante de calle se le atravesó en el camino y esto provocó que perdiera el control del automotor. Con este hecho no solo se apagaron tres vidas sino también acabaron las carreras de tres profesionales que deseaban tener el mundo en sus manos, pero siempre con un toque de humildad y responsabilidad, virtudes que los caracterizaban, sin duda alguna, dicen quienes los conocieron. Hoy Irlanda, Daniela y Juan hacen parte de la historia y sus nombres quedarán inmortalizados, lastimosamente no como ellos lo hubiesen querido sino en la extensa lista de  cifras de muertes que han dejado las imprudencias viales en el país. Un logro y tres tragedias. Cinco años de esfuerzo, sacrificio y entrega a la academia dieron fruto la tarde de este lunes, pues Irlanda Meléndez Lozano por fin se graduó de Relaciones Internacionales y Estudios Políticos de la Universidad Militar Nueva Granada. Sus seres queridos estaban desbordando alegría y no era para menos, pues Irlanda, la segunda de tres hijas, estaba materializando sus sueños y el camino que ahora emprendería la llevaría hacia la cima. “Eran excelentes personas. Eran dos niñas entregadas a su familia, a su hogar y a sus deberes. Siempre las vi felices y con ganas de hacer mil cosas. Querían conocer el mundo, aprender, disfrutar y todo lo que hacían era proyectándose hacia el futuro”, manifestó una allegada a la familia. Aunque estas dos jóvenes estaban llenas de metas y planes por cumplir, tristemente el destino les tendió una trampa a los Meléndez Lozano y por eso se quiso llevar a dos de sus tesoros más preciados, y a una tercera persona, quien también tenía una vida por delante. La ceremonia de graduación se llevó acabo por todo lo alto. La bella Irlanda lucía un llamativo traje de color rojo, mientras que su hermana Diana portaba un vestido negro para no opacar a la homenajeada. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.

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