El viento soplaba más fuerte de lo normal en la montaña de Sierra Morena (Ciudad Bolívar). Parecía que el clima quisiera avisarle a Juan Carlos Rueda Huila, a Milton Fernando Abadía Ruiz y a una joven que dos hombres armados venían a dispararles. Seguramente el mensaje no fue muy claro y los tres amigos, quienes departían en un parque del sur de Bogotá, no lograron captar la pista que el destino les intentó dar sobre la muerte que se les aproximaba. Cuando los jóvenes fueron conscientes de lo que pasaba ya tenían a menos de un metro a dos gatilleros armados y estaban recibiendo una lluvia de disparos sin poder defenderse. Las heridas fueron múltiples, contundentes y ya no había nada que hacer, pues los agresores huyeron dejando a su espalda tres cuerpos heridos, dos de ellos con perforaciones de bala que horas más tarde les costaron la vida. La única que se salvó del atentado fue la mujer que departía con Juan y Milton, pero aunque ya está fuera de peligro sigue recluida en un centro asistencial debido a la herida que le ocasionaron. Dicen las autoridades que todo sobre este caso está en indagación, aunque en el lugar de los hechos los vecinos prefieren no afirmar nada, o incluso no involucrarse en lo ocurrido porque temen por su seguridad. “Es mejor que no se hable mucho de eso por acá, porque esas cosas son delicadas. Quien sabe quiénes son esos tipos que vinieron a disparar y si serán o no del barrio o estarán vigilando por acá”, murmuró un comerciante del sector en voz baja. Disparos en el parque. Todos los días, cuando el sol caía y la oscuridad se apoderaba del cielo capitalino varios jóvenes residentes del barrio Sierra Morena salían de sus viviendas para cumplir un cita sagrada en el parque ‘Enrejado’ (Diagonal 73C sur con Transversal 73B), como ellos llamaban a la zona verde de ese sector.
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