Asesinado a puñal por una deuda

27 de julio de 2018

La última vez que Luz Marina Montoya vio a su hijo Alejandro Montoya con vida fue el pasado miércoles cuando, llevada por la angustia por no saber de su paradero, se dirigió hasta el barrio Catalina II (en Kennedy) para buscarlo hasta que lo encontró dormido. Ayer en la mañana, con el pálpito de que algo malo le había ocurrido a su único retoño, Luz Marina se comunicó al número del que Alejandro la llamaba en el último mes con la intención de escucharle la voz para sentirse más tranquila y ponerle fin a la zozobra que la venía invadiendo desde el fin de semana. La llamada no duró más de tres minutos, pues la noticia que recibió Luz la desarmó por completo y dejó su corazón roto en mil pedazos: su hijo, su adoración, había sido asesinado la noche del martes por dos hombres. Esta versión se la dio uno de los mejores amigos de Alejandro,  ‘Scooby’ o ‘el Cali’, como cariñosamente le decían sus conocidos. “Me arrebataron a mi hijo, a lo único que tenía en la vida y por quien seguía en pie. Él no era una mala persona y de eso pueden dar fe todos los que lo conocían en ese barrio, todo fue por mil pesos que le quitaron la vida”, narró entre lágrimas la mamá del joven a Q’HUBO. Tras recibir la noticia, Luz Marina se dirigió a Medicina Legal para que  le confirmaran que la muerte de su hijo era verdad, a pesar de que en el fondo de su corazón anhelaba que se tratara de una equivocación. “Yo todos los días compraba Q’HUBO con la esperanza de no ver a mi hijo en una de sus noticias, pues sabía que el hecho de que él habitara la calle implicaba que en cualquier momento podía fallecer”, agregó Montoya. El cuerpo del joven se encontraba reposando en la morgue desde la noche del martes. “Nadie entiende por qué pasan estas cosas, mi hijo se fue de la casa hace cuatro años porque lastimosamente cayó en las drogas, pero no por eso era un delincuente ni merecía que lo mataran”, contó la afligida mamá. El crimen. Se presume que sobre las 8 de la noche del martes, Alejandro se encontraba solo en un potrero del barrio Catalina II, en donde acostumbraba a permanecer, cuando la presencia de dos hombres lo dejó atónito. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.

 

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Un comentario

  1. angie valeria dice:

    cuando fue el asesinato

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