Como si no fuera suficiente, los homicidas de Santiago Andrés Martínez, después de propinarle dos heridas de bala, se armaron con un cuchillo y lo atacaron sin piedad. El cadáver del joven, de 29 años, reposó en una de las empinadas calles del barrio Tres Reyes (Ciudad Bolívar) por varios minutos hasta que fue trasladado al hospital de Meissen, a donde llegó sin signos vitales. Este crimen obedece, según las autoridades, a un aparente ajuste de cuentas por un problema que la víctima había tenido días atrás con los mismo sujetos que acabaron con su existencia durante las últimas horas del domingo. Hasta ahora no se han registrado capturas por lo ocurrido y, al parecer, este caso podría tardar varias semanas o meses en ser resulto, ya que en el lugar de los hechos no hay cámaras de seguridad y los testigos no han entregado mayores detalles. Solo el relato de los familiares del occiso, quienes se habrían enterado del inconveniente que tuvo su ser querido, podrían dar pistas claras de quiénes fueron los agresores, con el fin de realizar el respectivo seguimiento. “Como eso pasó tan tarde casi nadie se enteró. La noticia se regó por el barrio hasta esta mañana (ayer), cuando vimos la sangre en el suelo”, manifestó un comerciante de la zona. Violento ataque. Del fin de semana solo restaban un par de horas, y por eso con agilidad Santiago Andrés caminó en dirección hacia su casa, en donde lo esperaban sus allegados. La víctima, sin preocupación alguna, tomó la calle 63A sur en sentido occidente-oriente y al llegar a la carrera 76D dos hombres lo interceptaron. Eran las 11:00 p.m. y parecía que los delincuentes sabían con exactitud la ruta que siempre tomaba el joven, pues justo en una esquina lo estaban esperando los pillos, quienes seguramente orquestaron el plan perfecto para acabar con él.
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