Como si presintiera la muerte Luis Roberto Rivera Díaz se despidió de su padre y de su esposa días antes de que sufriera un accidente. El domingo sobre las 6:00 de la tarde, el hombre de 34 años, quien residía en el barrio Patio Bonito (Kennedy) estaba haciendo un trasteo cuando de repente perdió el equilibrio, cayó al suelo y recibió un duro golpe en la cabeza que le quitó la vida. Luis trabajaba en la rusa. Se levantó el domingo y comenzó a beber desde temprano, tal vez sospechando que esos serían sus últimos tragos. “Él salió el sábado como a las 3:00 de la tarde y bebió hasta las 10 de la noche, ese día llegó a la casa y lo que hice fue acostarlo. Al siguiente día pensé que haríamos un plan diferente, pero él se alistó y me dijo que quería otra cerveza, que lo acompañara y así fue. Salimos a Abastos, hicimos unas compras, almorzamos y luego yo lo acompañé a que se tomara otras cervezas. Lo último que me imaginé es que ese día se me fuera a ir”, afirmó Ángela, la esposa de la víctima fatal. La triste historia en nuestra edición impresa.