Asombro ha causado en Rusia el caso de esta bella mujer de 28 años llamada Ekaterina Fedyaeva, quien acudió al médico en la ciudad de Ulyanovsk con el fin de que le quitaran unos quistes ováricos, pero por error médico terminó embalsamada. Le suministraron vía intravenosa un componente que contenía formol -se usa para preservar cadáveres- en vez de la solución salina que se requiere para una intervención quirúrgica, así que durante dos días sufrió espantosos dolores y convulsiones que luego desencadenaron entrar en coma y la muerte, a causa de una insuficiencia orgánica múltiple. “Aquellos que la operaron ya sabían que le habían administrado algo que no debían y no tomaron medidas urgentes”, denunció la madre de la victima.